El precio de los servicios de programación y consultoría informática ha seguido una tendencia al alza en los últimos años, pero eso no se traduce en una tarifa única para desarrollar software a medida. El INE mide trimestralmente esa evolución en España y Eurostat sitúa el aumento de los precios de información y comunicaciones en la Unión Europea en un 8 % entre 2021 y 2025. Son indicadores de los servicios que presta el sector, no una lista de precios para un CRM, un ERP o una automatización concreta.

Por eso dos propuestas para un CRM, una plataforma o una automatización pueden estar muy alejadas sin que una sea necesariamente errónea. El primer paso es averiguar si ambas están presupuestando el mismo problema. En Bloonde analizamos el proceso, los sistemas actuales y el resultado que el equipo necesita comprobar antes de definir el alcance.

El precio del software no ha seguido una única curva

Tres soluciones de software con distinto número de componentes y conexiones

Los datos públicos permiten observar la evolución de los precios de los servicios informáticos, aunque no sustituyen al presupuesto de un proyecto. El Índice de Precios del Sector Servicios del INE incluye programación, consultoría y otras actividades relacionadas con la informática. Su función es medir cómo evolucionan los precios que cobran estos servicios, no calcular cuánto debería costar una aplicación concreta.

En perspectiva europea, Eurostat señala que los precios de productor de información y comunicaciones aumentaron un 8 % entre 2021 y 2025 en la UE. El conjunto de los servicios subió un 15,1 % en el mismo periodo. La comparación no equivale a un índice español de desarrollo a medida, pero sí ayuda a descartar una idea habitual: no hay una subida lineal y universal que permita actualizar el presupuesto de hace unos años con un único porcentaje.

El cambio más visible está en qué se compra con ese presupuesto. Una pantalla puede limitarse a mostrar información o incorporar permisos, reglas, validaciones, avisos, historial y conexión con otros sistemas. Dos proyectos con el mismo número de pantallas pueden exigir cantidades de trabajo muy diferentes.

También ha crecido el peso de lo que ocurre alrededor del código. Una empresa puede necesitar revisar datos antes de migrarlos, definir quién aprueba cada cambio, conectar un ERP con un CRM o mantener una integración cuando un proveedor modifica su API. Ninguna de esas partidas se entiende bien con un precio genérico de “desarrollo de software”.

Un reportaje de Cinco Días sobre empresas españolas de software describe el peso de la infraestructura en la nube y del software de código abierto al construir un producto. Es una pista sobre por qué el coste no termina en la entrega inicial: cada empresa elige una arquitectura y un modelo de operación distintos.

La prensa internacional refleja también el cambio de ciclo en el software empresarial de suscripción. Reuters informó en 2022 de que SAP preparaba un aumento de hasta el 3,3 % en el mantenimiento de determinadas instalaciones, en un contexto de inflación. Un año después, Reuters recogió que Salesforce elevaría una media del 9 % el precio de algunos de sus productos cloud y de marketing. No son referencias para presupuestar desarrollo a medida ni una media global: son dos ejemplos documentados de cómo el modelo de suscripción empresarial también trasladó cambios de precio durante este periodo.

La pregunta útil, por tanto, no es “¿cuánto cuesta un software?”, sino “¿qué parte de nuestro trabajo debe resolver y qué quedará incluido para que funcione de forma mantenible?”.

Qué precios se manejan en España para proyectos de distinto alcance

Cinco proyectos de software ordenados de menor a mayor alcance funcional y complejidad

No hay un observatorio público que publique el precio medio de un CRM o de un ERP a medida en España. Sí existen referencias de mercado que permiten situar órdenes de magnitud. Dibujan una diferencia clara entre una primera versión acotada, una herramienta interna con varios perfiles y una plataforma que integra procesos. La cifra no se explica sola: debe leerse con el alcance de cada caso.

Tipo de proyecto Rango orientativo Qué suele incluir el alcance descrito
MVP o primera versión acotada 6.000–18.000 EUR Una versión funcional centrada en el flujo principal, sin asumir todos los módulos de una plataforma.
Aplicación de gestión interna 18.000–60.000 EUR Varios perfiles, administración y alguna integración.
Plataforma con integraciones y automatizaciones 60.000–150.000 EUR Procesos conectados, automatizaciones y una implantación más amplia.
CRM a medida 10.000–40.000 EUR Gestión comercial construida a medida; infraestructura y detalle funcional por concretar.
ERP a medida 40.000–200.000 EUR o más Alcance de ERP propio, distinto de adaptar un producto existente.

Las diferencias entre los tramos son relevantes. Un MVP no es simplemente una versión barata de una plataforma completa: puede excluir integraciones, módulos, automatizaciones o escenarios de excepción que sí necesita un sistema que va a utilizar una organización en producción. De igual modo, una aplicación interna muy delimitada no debe presentarse como un ERP completo.

Las referencias de mercado para plataformas y sistemas empresariales suelen situarse en tramos más altos. Lejos de dar una cifra definitiva, esta dispersión refuerza la lectura que dejan los datos públicos: el precio depende de qué proceso se cubre, con cuántos usuarios, sistemas conectados y responsabilidades de operación.

Qué hace que dos presupuestos sean distintos

Dos presupuestos comparados según datos, integraciones, pruebas, seguridad y soporte

El alcance funcional suele ser el primer factor. No es lo mismo registrar una solicitud que gestionar su ciclo completo: validarla, asignarla, pedir información adicional, notificar cambios, mantener un historial y generar informes. Cada decisión de negocio se convierte en reglas que hay que definir, construir y probar.

Las integraciones también modifican el trabajo. Conectar una aplicación con un ERP, una pasarela de pago, un proveedor logístico o un CRM requiere revisar qué información intercambian los sistemas, cómo se identifican los errores y qué ocurre cuando una conexión no responde. Una integración no es solo un botón que envía datos.

Otros elementos que conviene pedir desglosados son:

  • Usuarios y permisos. Un sistema para un único perfil no se comporta igual que uno con administración, comercial, operaciones y clientes viendo información distinta.
  • Datos y migración. Importar información existente exige revisar su formato, sus duplicados y qué registros deben quedar pendientes.
  • Pruebas y puesta en marcha. Las pruebas no consisten únicamente en comprobar que una pantalla carga; incluyen situaciones habituales, excepciones y criterios de aceptación.
  • Seguridad y disponibilidad. Dependiendo del proceso, pueden requerirse controles de acceso, copias, auditoría, rendimiento o continuidad.
  • Diseño y formación. Un equipo puede necesitar prototipos, documentación o acompañamiento para incorporar el nuevo flujo a su trabajo.

Un presupuesto más bajo puede ser adecuado si el alcance es realmente menor. El riesgo aparece cuando dos propuestas parecen comparables por su título, pero una deja fuera datos, pruebas, documentación o soporte que la otra sí incluye.

Desarrollo inicial no es lo mismo que coste total

Aplicación conectada con infraestructura, licencias, mantenimiento, soporte y evolución

El importe de construir la primera versión es una parte de la decisión, pero no la única. Tras la puesta en marcha pueden existir costes de alojamiento, licencias de terceros, consumo de servicios, soporte, correcciones de compatibilidad y evolutivos solicitados por el negocio.

El mantenimiento suele aparecer como una partida separada del desarrollo inicial. Eso no permite convertirlo en una regla para cualquier proyecto, pero sí sirve para hacer una pregunta necesaria: qué actividades cubre el mantenimiento propuesto y cuáles se presupuestarán como evolución.

También hay que separar desarrollar a medida de contratar un producto estándar por suscripción. Un SaaS puede ser una elección razonable cuando el proceso es común y el producto cubre lo que el equipo necesita. El desarrollo a medida puede tener sentido cuando el proceso diferencial no encaja, cuando hay que conectar varias herramientas o cuando el trabajo manual persiste entre sistemas. La comparación debe incluir licencias, implantación, dependencia del proveedor, integraciones y mantenimiento, no solo la cuota mensual frente al presupuesto inicial.

Qué cambia cuando se incorpora IA o una automatización

Flujo de documentos que pasan por una automatización, una revisión y su almacenamiento

La IA no fija por sí sola el precio de un proyecto. Puede utilizarse para preparar un borrador, clasificar documentos o responder a partir de información autorizada. Pero el coste depende del proceso completo: de dónde llega la información, qué puede consultar la herramienta, cómo se revisa el resultado y qué ocurre ante una excepción.

Una automatización sencilla, por ejemplo, puede mover un dato entre dos sistemas con una regla. Un caso más complejo puede interpretar documentos de formatos distintos, dejar las dudas señaladas y enviar el resultado a revisión. Llamarlos a ambos “agente de IA” no permite compararlos.

Antes de pedir presupuesto, conviene definir la tarea concreta. Un ejemplo hipotético sería preparar los datos de un albarán para que administración los revise, sin registrarlos todavía en el ERP. Esa primera fase permite decidir qué campos se necesitan, qué documentos generan dudas y qué prueba debe superar la solución antes de conectarla al sistema definitivo.

Además de la implantación, puede haber consumo recurrente de modelos de IA, alojamiento, monitorización y mantenimiento de fuentes o integraciones. Estos conceptos deben aparecer separados para saber qué depende del uso y qué corresponde al desarrollo inicial.

Cómo pedir propuestas que se puedan comparar

Comparación de dos propuestas de software mediante criterios comunes de alcance y entrega

No hace falta llegar con una especificación técnica cerrada, pero sí ayuda describir el problema con precisión. Explica qué información recibe el equipo, qué hace hoy, qué herramientas utiliza y qué resultado necesita al final. Incluye ejemplos habituales y casos que suelen fallar.

Pide a cada proveedor que aclare, al menos:

  1. El alcance incluido y los procesos que quedan fuera.
  2. Las integraciones previstas y los supuestos sobre APIs, accesos y datos.
  3. Los perfiles de usuario, permisos y reglas relevantes.
  4. Las pruebas, entrega, formación y documentación contempladas.
  5. Los costes posteriores: infraestructura, licencias, soporte y evolución.
  6. Cómo se gestionarán cambios de alcance y qué responsable valida el resultado.

Con esa información, la conversación pasa de comparar dos cifras a comparar dos soluciones. Si todavía hay incertidumbre, puede ser preferible comenzar con una fase de análisis o con una primera versión acotada que permita comprobar el proceso antes de ampliar la inversión.

Preguntas frecuentes sobre el precio del software a medida

Aspectos que revisar al presupuestar software: alcance, conexiones, configuración y evolución

¿Es posible saber el precio sin una reunión?

Se puede estimar un orden de magnitud si el alcance está explicado, pero un presupuesto comparable necesita conocer procesos, usuarios, datos, integraciones y criterios de aceptación. Una cifra aislada puede servir para descartar una opción, no para comprometer un proyecto completo.

¿Un MVP siempre cuesta menos que una aplicación interna?

No necesariamente. Un MVP puede incluir una funcionalidad central con complejidad técnica elevada. La etiqueta solo describe una primera versión; hay que revisar qué funciones, pruebas e integraciones contiene.

¿La IA reduce automáticamente el presupuesto?

Puede acelerar partes del trabajo o resolver una tarea concreta, pero también añade decisiones sobre fuentes, revisión, consumo y conexión con sistemas. Su utilidad depende de si mejora un proceso que el equipo puede comprobar.

¿Qué debe aparecer aparte del desarrollo?

Infraestructura, licencias, migración de datos, soporte, mantenimiento y evolución son partidas habituales que conviene distinguir. Que una propuesta las incluya o no depende del alcance acordado.

Hablemos del proceso antes de ponerle un precio

Necesidades y procesos de negocio relacionados con las partidas de una propuesta de software

Si tu equipo repite datos en varios sistemas, mantiene hojas de cálculo paralelas o no encuentra una herramienta que encaje con su forma de trabajar, podemos ayudarte a delimitar el problema antes de decidir qué desarrollar. En Bloonde trabajamos contigo para revisar procesos, integraciones y prioridades, y plantear una solución que el equipo pueda mantener.

Cuéntanos qué proceso quieres mejorar y vemos qué información hace falta para preparar una propuesta comparable.