AMANA: tecnología para facilitar el día a día de las protectoras de animales

Detrás de cada adopción hay mucho más trabajo del que vemos desde fuera.

Registrar la información de cada animal, responder a familias interesadas, revisar solicitudes, hacer seguimientos, coordinar voluntarios, mantener documentación actualizada... Todo ello mientras se atiende, alimenta y cuida a los animales que están esperando un hogar.

Y, en muchas protectoras, todo este trabajo se realiza con pocos recursos y con la información repartida entre hojas de cálculo, documentos, correos electrónicos, WhatsApp o incluso anotaciones en papel.

De ahí nace AMANA, un proyecto que estamos desarrollando en Bloonde con un objetivo muy concreto: ayudar a las protectoras a dedicar menos tiempo a tareas de gestión y más tiempo a cuidar de los animales.

¿Por qué nació AMANA?

La idea de AMANA surge al observar una realidad bastante habitual en asociaciones y refugios: hay muchísimo trabajo que hacer y pocas manos para hacerlo.

Cuando el equipo es reducido, cualquier tarea administrativa acaba restando tiempo a otras mucho más importantes.

Además, cuando la información está repartida entre varias herramientas, encontrar un dato o conocer el estado de una adopción puede convertirse en algo más complicado de lo que debería.

En Bloonde vimos la oportunidad de aplicar la tecnología precisamente ahí: no para sustituir el trabajo de las protectoras, sino para facilitarlo.

Queríamos crear una herramienta pensada desde su realidad diaria, capaz de centralizar la información y simplificar algunos de los procesos que más tiempo consumen.

Así nació AMANA, un nombre que viene del árabe y tiene varios significados, pero uno de ellos es: "Algo valioso que se te confía para que lo protejas".

Una idea que encaja especialmente bien con un proceso como la adopción, donde existe una responsabilidad tanto hacia el animal como hacia la familia que va a incorporarlo a su hogar.

Un problema muy cotidiano: demasiada información en demasiados sitios

Una protectora puede tener el listado de animales en una hoja de cálculo, fotografías y documentación en carpetas diferentes, conversaciones con posibles adoptantes en WhatsApp y solicitudes recibidas por correo electrónico.

Cada herramienta resuelve una pequeña parte del problema.

La dificultad aparece cuando hay que unir toda esa información.

AMANA busca centralizarla en una única plataforma.

La idea es que la protectora pueda consultar desde un mismo lugar los animales que gestiona, las familias interesadas y el estado de las distintas solicitudes de adopción.

Esto permite reducir búsquedas, evitar información duplicada y tener una visión más clara de cada proceso.

El objetivo no es añadir otra herramienta más al día a día de las protectoras, sino intentar sustituir parte de esa fragmentación por una forma de trabajar más sencilla.

Y, sobre todo, ahorrar tiempo de gestión para que pueda dedicarse a los animales.

¿Cómo puede ayudar AMANA durante una adopción?

Uno de los momentos en los que más información tiene que valorar una protectora es precisamente al recibir solicitudes de adopción.

No basta con saber que una familia quiere adoptar.

También hay que conocer su situación y valorar si encaja con las necesidades concretas del animal.

¿Hay niños en casa? ¿Convive la familia con otros animales? ¿Cuánto tiempo pasará el animal solo? ¿Qué nivel de actividad puede ofrecerle la familia? ¿Tiene experiencia previa? ¿Hay alguna necesidad especial de salud o comportamiento que deba tenerse en cuenta?

AMANA reúne esta información y la utiliza para ayudar a la protectora a revisar las solicitudes.

Una de las piezas que estamos desarrollando es precisamente un motor de compatibilidad entre animales y familias.

El sistema cruza las características y necesidades del animal con la información aportada por la familia y genera una valoración de compatibilidad.

Pero no queremos que el resultado sea simplemente un número.

La herramienta muestra también por qué ha llegado a esa valoración: qué aspectos parecen encajar bien, qué puntos conviene revisar y qué posibles incompatibilidades deberían tenerse en cuenta.

Así, la protectora puede revisar las solicitudes con más contexto y disponer de la información de forma ordenada.

AMANA puede ordenar, puntuar y explicar.

Pero hay algo que tenemos muy claro desde el principio:

la decisión final sobre una adopción siempre corresponde a la protectora.

La tecnología debe servir como apoyo, no como sustituto de la experiencia de las personas que conocen al animal.

AMANA no quiere ser simplemente otro portal de adopciones

Cuando hablamos de tecnología y adopción de animales, es fácil pensar en una web donde las protectoras publican sus animales y las familias pueden encontrarlos.

AMANA parte de una idea diferente.

El foco principal no está en funcionar como un escaparate de animales, sino en ayudar a gestionar todo lo que ocurre detrás.

Es decir, trabajar del lado de la protectora.

Queremos facilitar la organización de la información, el seguimiento de las familias y la gestión de las solicitudes para que el equipo pueda trabajar con más orden y menos tareas repetitivas.

Dar visibilidad a los animales puede formar parte de la plataforma, pero no es el problema principal que queremos resolver.

Nuestro objetivo es facilitar el proceso interno que existe desde que un animal entra en una protectora hasta que encuentra un hogar adecuado.

Estamos construyendo AMANA junto a las protectoras

Aunque ya hemos trabajado en una primera versión de la plataforma, AMANA se encuentra actualmente en una fase especialmente importante: la de descubrimiento y validación.

Y eso significa que ahora mismo nuestra prioridad no es añadir funcionalidades.

Es escuchar.

Estamos hablando con protectoras y refugios para comprobar si los problemas que hemos identificado existen realmente de la forma en que pensamos.

Queremos entender cómo trabajan actualmente, qué herramientas utilizan, qué tareas les consumen más tiempo, qué partes del proceso de adopción les resultan más complicadas y qué tendría que aportar una plataforma como AMANA para que realmente mereciera la pena utilizarla.

Estas conversaciones también nos ayudan a descubrir necesidades que desde fuera sería difícil detectar.

Porque podemos tener muchas ideas sobre cómo debería funcionar una aplicación, pero quienes mejor conocen el problema son las personas que lo viven cada día.

Todo lo que aprendamos durante esta fase servirá para decidir qué funcionalidades debemos mejorar, cuáles tienen más prioridad y cuáles quizá ni siquiera sean necesarias.

¿Cómo puede colaborar una protectora?

Ahora mismo, una de las formas más valiosas de colaborar con AMANA es muy sencilla:

contarnos cómo trabajáis.

Estamos buscando protectoras, asociaciones y refugios dispuestos a mantener una conversación con nosotros.

Puede ser presencial o por videollamada y dura aproximadamente una hora.

No es una demostración comercial ni una reunión para vender ningún producto.

Queremos escuchar.

Cómo gestionáis los animales.

Cómo recibís las solicitudes.

Cómo os comunicáis con las familias.

Qué partes del proceso os hacen perder más tiempo.

Qué herramientas utilizáis actualmente.

Y qué os gustaría poder hacer de una manera más sencilla.

La participación no tiene ningún coste ni implica ningún compromiso.

Además, también queremos contar con algunas protectoras piloto que, más adelante, puedan probar AMANA en situaciones reales y ayudarnos a mejorarla a partir de su experiencia.

¿AMANA será de pago para las protectoras?

Nuestra intención es que el uso general de AMANA sea gratuito para las protectoras.

Sabemos que muchas asociaciones trabajan con recursos muy limitados y precisamente queremos evitar que el coste de la herramienta se convierta en una barrera para utilizarla.

Mantener una plataforma de este tipo implica infraestructura, soporte y evolución continua, por lo que también estamos estudiando fórmulas que permitan sostener el proyecto a largo plazo sin trasladar ese coste a las protectoras.

Si una persona, empresa u organización quiere colaborar con AMANA y contribuir a esos gastos de mantenimiento, puede ponerse en contacto con nosotros.

Tecnología para que quede más tiempo para lo importante

AMANA todavía está creciendo.

No pretendemos tener todas las respuestas desde el principio.

De hecho, esta fase del proyecto consiste precisamente en lo contrario: preguntar, escuchar y comprobar qué necesitan realmente las personas que trabajan cada día con los animales.

Porque una buena herramienta no debería obligar a una protectora a cambiar por completo su forma de trabajar.

Debería ayudarla a hacer más sencillo aquello que ya hace.

Si conseguimos reducir tareas repetitivas, ordenar la información y facilitar la gestión de las adopciones, estaremos consiguiendo algo mucho más importante que digitalizar un proceso:

devolver tiempo a las personas que dedican el suyo a cuidar de los animales.

Si formas parte de una protectora o refugio y quieres ayudarnos a construir AMANA, nos encantará escuchar vuestra experiencia.